Catecismo de la Iglesia Unitaria
SEPTIMA PARTE: PECADO Y EL ARREPENTIMIENTO
101. ¿Qué es lo que llamamos pecado?
Llamamos pecado a los actos impropios e inadecuados cometidos voluntariamente y a través de los cuales se viola la ley de Dios.
102. ¿Qué tipo de pecado reconocemos?
Hay dos tipos de pecado: los pecados de comisión y pecados de omisión. El pecado de comisión es el resultado de una acción incorrecta, y el pecado de omisión es aquél en el que uno no actúa en pro del bien, o actúa con demora, con falta de solidaridad o con negligencia.
103. ¿Puede alguien decir de sí mismo que está libre de pecado?
Nadie puede decir de sí mismo que no ha cometido ningún pecado, porque a pesar de la resistencia de nuestros espíritus, con frecuencia vulneramos la ley de Dios y hacemos el mal en lugar del bien.
Si decimos que estamos libres de pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros. 1 Juan 1,8.
104. ¿Por qué se vulnera la ley de Dios?
Vulneramos la ley de Dios porque somos débiles.
105. ¿Qué queremos decir cuando decimos que somos débiles?
Cuando decimos que somos débiles, nos referimos a que somos hijos de Dios en desarrollo. Además de nuestras virtudes, también tenemos defectos, que son el peligro constante para nuestra naturaleza, ya que obstruyen nuestro entendimiento, destruyen la quietud de nuestros corazones y perturban la paz entre nosotros. A todas estas deficiencias, las llamamos debilidades.
Que nadie diga cuando es tentado, "estoy tentado por Dios", porque Dios ni puede ser tentado con el mal ni El mismo tienta a nadie. Cada uno es tentado por sus propias concupiscencias que le atraen y seducen. Luego la concupiscencia cuando ha concebido da a luz al pecado y el pecado cuando se completa engendra la muerte. Santiago 1,13-15.
106. ¿Cómo explican las demás denominaciones la maldad de los seres humanos?
Las otras denominaciones de explicar la maldad de los seres humanos con la historia bíblica de Adán y Eva, la primera pareja humana, que comieron el fruto del árbol prohibido. Como resultado de su acción, la caída de la humanidad en el mal se complicó aún más porque los seres humanos fueron incapaces de hacer el bien por ellos mismos. Ellos llaman a esto “el pecado original”.
107. ¿Enseñan los unitarios el original?
Los unitarios no enseñamos el pecado original. No creemos que el pecado de la primera pareja humana tuviera relevancia en el resto de los seres humanos. Estaría en contradicción con el amor y la justicia de Dios al atribuir a nosotros el pecado de otros ya que pecado es una acción personal.
108. ¿Cuál es el resultado del pecado?
El resultado del pecado es la separación entre Dios y la humanidad. Este es nuestro mayor castigo.
No os engañéis; de Dios nadie se burla. Lo que el hombre sembrare eso cosechará. Quien sembrare para su carne, de la carne de cosechará la corrupción, pero el que siembra para el Espíritu del Espíritu obtendrá la vida eterna. Gálatas 6,7-8.
109. ¿Hay perdón?
Hay perdón. Pero el pecado no se puede borrar, como si nunca hubiera sucedido. Sin embargo, Dios es un paciente Padre amoroso, que no nos rechaza, por nuestro mal y nos da el tiempo y la posibilidad de reformarnos y de mejorar por nosotros mismos. Este es el perdón sobre el que Jesús predicó en sus parábolas. (Véase, por ejemplo, la parábola del Hijo Pródigo. Lucas 15,11-30)
110. De quien esperamos el perdón de nuestros pecados?
Esperamos que el perdón de nuestros pecados, sólo de Dios.
111. ¿Cómo podemos obtener el perdón de nuestros pecados?
Podemos esperar el perdón de nuestros pecados por Dios sólo si nos arrepentimos sinceramente, rechazamos el pecado y nos fortalecemos a diario nosotros mismos en el amor y la bondad.





Parte 7ª